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Imaz: "A medio plazo, podemos ir a precios energéticos más elevados"

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Entrevista: 01/07/2009| Entorno

Josu Jon Imaz ayer en Barbastro

Josu Jon Imaz ayer en Barbastro

Josu Jon Imaz, presidente ejecutivo de Petronor, ha sido entrevistado por el Diario del Alto Aragón con motivo de su ponencia ayer en los cursos de verano en el centro de la UNED en Barbastro, Huesca.

 

 

El título de su ponencia es "La energía como instrumento de política exterior", aunque lo ha sido siempre ¿cobra más fuerza esta idea de la utilización energética como posición para alterar equilibrios geoestratégicos?

- Creo que vamos a un escenario de consumos crecientes de energía en el mundo, porque hay países emergentes, entre ellos China, La India y Brasil, que quieren desarrollarse y tienen legítimo derecho a hacerlo. Por tanto, van a consumir más energía. Si no somos capaces de responder a esa oferta, generando fuentes de energía para dar respuesta a esa demanda, podemos tener tensiones. En ese sentido, creo que la vinculación entre geopolítica y energía es muy importante y para el abastecimiento de un país la política exterior es, también, un elemento de apoyo.

¿Queda constatado en zonas mundiales como Sudamérica o los Orientes, medio y lejano, que la energía es tan positiva en su utilización adecuada como peligrosa cuando se hace un uso torticero?

- En todos los lugares de la tierra. Hay una tendencia muchas veces a achacar a la tecnología, a las materias primas y todos los males. Por desgracia, los buenos o los malos somos los humanos. Tenemos que ser capaces de algo necesario, la energía para abastecer nuestras necesidades vitales, tener agua y desarrollar las políticas agrícolas. El problema está en los seres humanos, como diría Mafalda.

¿Cuál es el momento actual del mercado energético mundial y la situación de España?

- Vivimos una situación muy puntual, de crisis económica, en España y en el mundo. Esto hace que la demanda energética disminuya en los últimos meses porque el PIB baja. Por tanto, la industria necesita menos energía y ha bajado el consumo, también. Desde el punto de vista de crecimiento económico, espero que esta situación sea coyuntural, no sé cuando porque no soy un analista económico para tener este dato -creo, sinceramente, que nadie lo tiene- pero espero que en los próximos tiempos, cuando se inicie el horizonte de la recuperación, volvamos a la senda del crecimiento económico y del consumo energético mundial. A medio plazo, podemos ir a un horizonte de precios energéticos más elevados, en la medida que no demos respuesta a la oferta necesaria para cubrir la demanda.

Al principio de esta crisis, las materias primas se consideraron una de las causas cruciales de la coyuntura por su carestía. Una vez corregida esta circunstancia, ¿cómo afecta a la situación, hoy, en España?

- Es verdad que las dos últimas crisis, de los 70 y finales de los 80, primeros de los 90, tuvieron una componente muy fuerte con la energía con la subida fuerte de los precios, tras la invasión iraquí. Ambas influyeron en la recesión posterior. Esta vez, la influencia ha sido menos clara porque ha jugado más la crisis financiera internacional, en sectores como el inmobiliario. Es verdad que los altos precios energéticos, en finales de 2007 y comienzos de 2008, impidieron -quizá por la fuerte inflación que generaron- que el Banco Central europeo pudiese tomar medidas de bajar el precio del dinero para reactivar la economía. Por tanto, sí que influyó y, en estos momentos, la estabilidad o por lo menos el descenso en las materias primas ha sido una buena noticia en estos meses porque ha aliviado la situación.

En realidad, ¿la dependencia energética es un factor tan determinante para la competitividad de España y de su tejido productivo?

- Más que la dependencia, necesitamos energía abundante y a precios competitivos. Esto hace que necesitemos un mix de energía: toda una mezcla de petróleo, gas, nuclear y renovable. En este sentido, es importante que las fuentes sean competitivas.

¿Los hidrocarburos seguirán, por reservas y por otras condiciones, siendo determinantes para el progreso de la humanidad durante muchos años?

- Creo que, sí. La Agencia Internacional de Energía, que es el órgano más reputado, señala que en el año 2030, habrá un crecimiento cualitativo mayor de las fuentes renovables respecto a las demás y habrá también un crecimiento de demanda de todas ellas, las fósiles como petróleo y gas, y de la nuclear. Tenemos que jugar con estas fuentes de la cesta de la compra y apostar por el desarrollo tecnológico de todas ellas para que tengamos energía competitiva. En el caso del petróleo, creo que es importante la inversión en tecnología para la captura y almacenamiento del CO2.

¿Considera que las energías renovables han sido supravaloradas o pueden llegar a tener un papel fundamental en el futuro?

- Son importantes y en el caso español tienen una aportación importante en la cesta energética de oferta. Es el caso de la eólica, que es la historia de un éxito porque supone el 11% de la electricidad total que se produce en España para el consumo. Creo que tendrán un papel importante en el futuro, por sí mismas no son suficientes ni lo serán en los años próximos. Tenemos que combinar de forma adecuada energía fósil con energía renovable y el complemento de la nuclear.

Está muy presente, ahora, la polémica por el posible cierre de Garona. ¿Piensa que España debe afrontar, de una vez y con serenidad, el debate sobre la energía nuclear?

- Sí. En este tema hace falta un debate honesto, transparente y con mucho rigor intelectual, me atrevo a decir. Creo que la energía nuclear no es la gran solución, pero si no tomamos las decisiones adecuadas puede ser parte del problema porque, al día de hoy, en España de cada 5 kilowatios de producción eléctrica, uno es nuclear y en el mundo la proporción es de cada seis, uno. Las centrales nucleares son importantes para la competitividad de nuestro sistema industrial, y generando empleo en un modelo económico de industria productiva.

¿Estima que en torno a la energía nuclear hay o debe haber un componente ideológico en el debate?

- De la misma forma que hay hablo en términos genéricos- en el ámbito de la izquierda clásica, defensores de la energía nuclear, los hay en el campo de la derecha clásica, también, contrarios a la misma. No creo que sea un tema ideológico pero una vez constatado que necesitamos energía es debate social, técnico y medioambiental desde una apertura honesta.

Frente a una cierta visión arcaica de este tipo de empresas, ¿es cierto que compañías como Petronor contribuyen con importantes aportaciones a la conservación medioambiental?

- ¡Hombre, no quiero entrar en propagandas! pero le daré un dato. A día de hoy, el combustible de nuestros coches es mucho más limpio que hace treinta años. Eso lo sabe cualquiera porque la eficiencia de los motores es mejor, los coches tienen materiales ligeros y por tanto, consumen menos. Gasolinas y gasóleos son mucho más limpios porque no llevan plomo, menos azufre. La industria del petróleo y la del refino hacen un esfuerzo tecnológico de inversión importante para tener, cada vez, combustibles más limpios y menos contaminantes.

¿Cómo se manifiesta en Petronor la necesidad de desarrollar políticas de responsabilidad social corporativa?

- Tanto en Petronor como en el Grupo Repsol, nuestro principal accionista, tenemos un compromiso importante por el petróleo y el gas que son nuestra tecnología y en otro tipo de combustibles. En materia de investigación lideramos en el campo del biodiésel con incorporaciones importantes a nuestros productos. Además, tenemos una responsabilidad medioambiental y hemos conseguido bajar los niveles de emisión de nuestra actividad.

¿Cuál cree que será el escenario de la salida de la actual recesión?

- ¡Ay, si lo supiera!... en esto tenemos que ser muy humildes. Lo digo desde la legitimidad de no tener ningún tipo de vinculación ni tampoco de protagonismo político. A veces, exigimos a los líderes, en este caso, a los institucionales y a los partidos, lo que no se les puede exigir. Hace un año, en mayo de 2008, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea, el Banco de España… todos decían que a día de hoy, en el año 2009, estaríamos creciendo al 1"8% la economía europea y la española. No es así y nadie fue capaz de preverlo en esta dimensión. Por tanto, diría que hace falta mucha humildad respecto a la salida de la actual recesión. Es verdad que saldrá de una estabilización de la crisis financiera y a partir de ahí, un nuevo incremento de la demanda. Destaca la importancia que ha tenido en el PIB de la economía española la construcción. Es fundamental seguir en las apuestas básicas de futuro que son la educación, el conocimiento, la investigación y la tecnología para que tengamos generaciones jóvenes mejor formadas y un tejido productivo competitivo.

¿Ha sido plácido su tránsito de la política a la empresa privada, en especial si tenemos en cuenta que su responsabilidad sigue con cotas altas?

- Creo en la política como una opción de servicio a la sociedad, con caminos de ida y vuelta. Trabajé diez años en el sector privado, en el ámbito de la tecnología y la empresa, antes de entrar en la política "profesional" y después de doce años he vuelto a mi actividad profesional. La verdad es que las personas están en la política como cualquier colectivo pero hay muchísimas por vocación de servicio público desde todas las opciones políticas. Creo que desde la empresa privada se mejor, todavía, ese servicio a la ciudadanía. Lo veo con muchísimo respeto y en algunos casos, con admiración a la gente que sigue dentro.

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