Como sé que los actuales sistemas de cultivo intensivo, lo mismo da si son cereales que frutas o verduras y hortalizas, utilizan pesticidas y productos varios con el fin de acelerar los procesos y de eliminar el riesgo de plagas, las malas hierbas y todo lo que desde la naturaleza pone en peligro las cosechas, me interesa saber si lavando previamente los alimentos consigo eliminar los restos de esos productos que inevitablemente se adhieren a su piel. Mis padres me han inculcado lo de lavar bien frutas y verduras antes de consumirlas y veo que los padres de hoy siguen haciendo lo mismo con sus hijos.
También me inculcaron lo de pelar las cosas por aquello de que la piel es la parte más expuesta. Claro que, a veces, me pregunto por la posibilidad de pelar las cerezas, las ciruelas o las uvas, y no veo la manera. También me queda la duda de saber en qué medidas esas frutas y hortalizas han absorbido los plaguicidas que alguien ha echado y, por tanto, lavarlas es un acto plausible pero inútil. Sé además que muchos de esos productos químicos no son nada buenos para la salud humana y que, si bien un contacto esporádico con ellos no va a ninguna parte, ingerirlos regularmente durante décadas puede terminar causando problemas.
Por todo ello me ha interesado mucho la lectura de un serio artículo que, además de alabar la práctica del consumo de frutas y verduras orgánicas (las orgánicas de verdad, ojo) por todo lo dicho hasta ahora, separa en dos grupos las frutas y verduras más corrientes atendiendo a los niveles de absorción de esos productos tóxicos que unas y otras presentan. Porque, y eso yo no lo sabía, las hoy que “se protegen” más, es decir, que absorben menos pesticidas, supongo que debido a las características de su piel. Esto es lo que he leído: piñas, mangos, aguacates, plátanos, coliflor, sandía, kiwi, coles de Bruselas, berenjenas, arándanos, rábanos, cebollas y pomelos me han de interesar porque absorben menos productos añadidos. Sin embargo, peras, judías verdes, manzanas, calabacín, fresas, frambuesas, espinacas, patatas y tomates me convienen menos si atiendo al factor “absorción”.