¿Qué nos depara el futuro?
¿Habrá coches voladores? ¿Se abrirán centros comerciales en la luna? ¿Viviremos doscientos años? La pregunta es qué nos depara el siglo XXI en el terreno del progreso científico y de los avances tecnológicos a la vista de lo que estos primeros once años de la nueva centuria nos han brindado.
Un prestigioso centro norteamericano dedicado a prospectar el futuro ha realizado su análisis de la situación y ha determinado que a lo largo de las próximas décadas pasarán cosas como éstas: por ejemplo, las máquinas empezarán a utilizar la lógica humana y mezclarán capacidad de aprendizaje y habilidades cognitivas. Ahora mismo se simula con computadoras el cerebro de ciertas ratas de laboratorio. Por otro lado, pese al fin del programa norteamericano de transbordadores espaciales, no se detendrá la exploración del espacio; el turismo espacial experimentará un gran impulso; y además, la iniciativa privada absorberá una porción importante de lo que hasta ahora han realizado en exclusiva los gobiernos.
Con la aparición de Google, Wikipedia y otras herramientas de Internet, la relación de los ciudadanos con la información ha sufrido una gran transformación de modo que, de alguna manera, la ciencia y su elaboración se han socializado. Por ejemplo, ya está en marcha el programa Galaxy Zoo, un proyecto de astronomía online que acepta la participación de ciudadanos expertos capaces de utilizar los datos que proporciona Hubble con la idea de clasificar las galaxias.
También se camina hacia la teletransportación y la invisibilidad, teniendo en cuenta los descubrimientos de nuevos materiales, lo que los científicos llaman “metamateriales” y “materiales conmutables” con los que, en teoría, sería posible enmascarar o hacer desaparecer objetos (incluso, sucesos completos), y traspasar la barrera espacio-temporal. Los avances el las técnicas de la clonación, la finalización del mapa del genoma humano y los descubrimientos con microorganismos dan pistas sobre los caminos de la biología: será posible acelerar la evolución de ciertas especies, hacer ajustes en la biología humana y fabricar formas de vida partiendo de la no vida.
