Petronor

Estas en: Inicio » Actualidad » Blog » Reconocer la comida

Reconocer la comida

Comer, comer bien, comer caro, comer rápido, comer solos, no comer, comer por obligación, comer y más comer. Desde multitud de puntos de vista, el asunto de comer ocupa nuestras mentes, nuestro tiempo y nuestra cartera. Por otro lado, detrás de la comida hay otros factores, como la salud, la estética, etc. Luego está la cuestión cultural, la tradición, eso que llamamos gastronomía y que lleva unos años de moda, aunque a veces alcanza niveles de sofisticación que resultan claramente innecesarios.

Llevo meses oyendo y leyendo sobre “SLOW FOOD” (ya estamos con el inglés), un movimiento internacional que, por lo menos sobre el papel, se mueve en torno a unas ideas que me gustan y que comparto porque me parecen sensatas y coherentes. “Slow food” significa literalmente “comida lenta”, “alimento lento”, y es un movimiento o filosofía que da prioridad al disfrute, al placer que lleva incluido el acto de alimentarse; que valora el respeto al suelo y a los seres vivos; que defiende la biodiversidad; que propone educar el buen gusto como medicina para combatir la falta de calidad y el fraude, etc.

Te parecerán ideas bonitas aunque genéricas, pero además proponen un decálogo práctico que está lleno de creatividad y de propuestas útiles. Fíjate bien en sus sugerencias: trae a la mesa las estaciones; come productos locales; cultiva algún producto; sé curioso, pregunta; come variado; compra productos naturales, no transformados; ¡cocina!, es una orden; gasta mejor; prueba, explora nuevos gustos; etc.

Ya sé que en muchos casos todo esto es una utopía, pero no me digas que, por lo menos, un par de días a la semana no puedes dedicarle un rato a alguna de estas actividades. Por ejemplo, a algo tan sencillo como investigar el origen geográfico de todo lo que has comprado en el super o en el mercado; o a sentarte a comer sin prisas en compañía de las personas que te interesan. ¡Anímate!


Añadir comentario

 
 
 
<< Volver