Edurne Pasaban llena el Meatzari Aretoa
A tan solo seis días de partir hacia el Himalaya para cumplir su sueño, Edurne Pasaban llegaba el viernes al Meatzari Aretoa de Muskiz con algo de retraso por unos problemas de última hora con su vuelo. Un meatzari abarrotado de gente le estaba esperando.
Tras pedir disculpas por la espera comenzó a relatar su vida, que en estos momentos se encuentra a un paso de ser la primera mujer del mundo en coronar las 14 cumbre mas altas del planeta. Sin antecedentes de grandes alpinistas en su familia, contó cómo comenzó todo cuando iba con su aita a los montes cercanos. Después vino la escalada y los Pirineos y los Alpes como antesala de aprendizaje de lo que iba a ser su gran salto a las grandes montañas.
A lo largo de la conferencia, Edurne alternaba las imágenes de sus ascensiones con experiencias de su vida como alpinista y como persona. Fueron muchos los presentes que se sorprendieron de la cercanía de Pasaban al hablar y de las cosas "tan íntimas" que contaba la alpinista.

(Foto:Andoni Lamborena)
Aprovechando todas las oportunidades que le iba brindado la vida, hizo algún Ochomil, Hasta que le apareció la oportunidad de ir al K2.
Tardaron en hacer cumbre y tanto su compañero Juanito Oyarzabal como ella misma, salieron vivos gracias a la ayuda de sus compañeros. Edurne se convertía así en la primera mujer en hacer cumbre en el K2 que aun seguía con vida, pues hasta ese momento habían fallecido todas sus predecesoras.
Esa montaña dejó en ella algo mas que 4 meses de inactividad por congelaciones, y varias amputaciones en los dedos de sus pies. Esa montaña, dijo Edurne, fue un antes y un después en su vida. Al volver de ella, se sumió en una profunda depresión que le duró un año e incluso, la obligó a estar hospitalizada. Quería dejarlo todo, hasta que gracias a sus familiares y amigos hicieron un “Pacto”. Pactaron que volvería a un Ochomil, y que dependiendo de sus sensaciones, decidiría si seguir o no.
Lo que sucedió a continuación, ya lo conocemos todos. Ahora, solo nos queda desearle toda la suerte en sus próximas ascenciones al Shisha Pangma y al Annapurna. Edurne parte este mismo jueves hacia el Tíbet "con la mochila cargada de ilusión".